
El rostro del esfuerzo: María y la lucha diaria por el sustento en las calles de Orán
Locales07/04/2026 Belén Cazón​La intersección de la avenida Esquiu y calle Sarmiento amaneció con una ausencia que no pasó desapercibida para los vecinos: las tradicionales empanaderas y puestos de pescado frito no estaban en sus lugares habituales. Este vacío generó un debate inmediato sobre las normativas municipales, los controles de bromatología y la delgada línea que separa la regulación urbana de la necesidad básica de trabajar. En un contexto de crisis económica donde el olor a fritura suele ser señal de actividad comercial, la incertidumbre sobre la permanencia de estos trabajadores puso de manifiesto la urgencia de profesionalizar el sector sin quitarle a la gente su fuente de ingresos.
​En medio de este escenario aparece la figura de María, quien representa la otra cara de la venta pública: la de la perseverancia y la organización. Tras quedarse sin su espacio de venta habitual durante la pandemia, María se convirtió en un pilar de la zona vendiendo frutas y verduras de lunes a lunes. Su jornada comienza a las cinco de la mañana en la feria y se extiende bajo el sol, el frío o la lluvia, sin conocer de feriados ni descansos. Para ella, el puesto es mucho más que un comercio; es el motor que le permite pagar la luz, la comida y mantener su hogar, demostrando que detrás de cada cajón de mercadería hay una historia de supervivencia y dignidad.
​La prolijidad de su puesto desafía cualquier prejuicio sobre la venta callejera. María no solo cumple con el pago del piso mensual a la municipalidad, sino que prioriza la higiene y la atención al cliente, seleccionando personalmente el tomate y la papa para ofrecer calidad en sus ofertas. Ella misma se encarga de que los residuos se retiren diariamente para mantener el espacio limpio, lo que refuerza la idea de que la capacitación y el acompañamiento estatal son claves. El camino para mejorar la ciudad no parece ser la exclusión, sino brindar herramientas y cursos de manipulación de alimentos para que trabajadores como María puedan seguir siendo el corazón económico de la comunidad con el respaldo de una gestión que los guíe y los proteja.

Crisis en IOSFA: familias de fuerzas nacionales denuncian abandono total de salud






