
Un grave episodio se registró durante la jornada de ayer en la Ruta Nacional 50, a la altura del kilómetro señalado, cuando personal de Seguridad Vial procedió a detener la marcha de una camioneta utilitaria Mercedes Benz. Durante el control de rutina, los dos ocupantes del rodado, identificados como residentes de la ciudad de Perico, provincia de Jujuy, exhibieron documentación incompleta y carecían de los elementos de seguridad técnica exigidos para circular, como el uso obligatorio de balizas.
La situación escaló cuando el conductor intentó sobornar a los efectivos ofreciendo dinero en efectivo, el cual fue colocado estratégicamente debajo de la documentación vehicular para evitar la infracción. De manera simultánea, su acompañante intentó ejercer presión invocando su condición de personal policial, identificándose como cabo de la fuerza jujeña con prestación de servicios en la localidad de Perico, solicitando dejar sin efecto el procedimiento ante la evidente falta de papeles y el estado irregular del vehículo.
Ante el intento de cohecho activo, se dio intervención a la Fiscalía local para determinar las medidas a seguir. A pesar de la flagrancia del delito, la resolución judicial dictada consistió únicamente en una identificación simple de los involucrados, el fichaje dactilar y la posterior autorización para retirarse a sus domicilios, labrándose únicamente el acta contravencional correspondiente por las infracciones de tránsito.
Este hecho reaviva el debate sobre la vulnerabilidad de los controles en los ingresos al departamento de Orán. La comunidad y los efectivos que cumplen funciones en la zona denuncian que la falta de respaldo por parte de la superioridad y las resoluciones laxas de los auxiliares del Ministerio Público debilitan el sentido de autoridad, consolidando la percepción de que la región funciona como una zona liberada donde las normativas de seguridad son frecuentemente ignoradas sin consecuencias reales.





