
En el marco de la semana de la lactancia, el médico pediatra Jorge Leiva destaca que este alimento natural representa uno de los pilares fundamentales para el desarrollo saludable de los recién nacidos y la recuperación física de las madres. El especialista explica que la leche materna se adapta de manera perfecta a las necesidades nutricionales de cada niño, ofreciendo una composición específica de proteínas y grasas según los requerimientos de peso y crecimiento del bebé.
Durante los primeros días, la producciónde calostro actúa como una vacunación pasiva que transmite anticuerpos e inmunoglobulinas esenciales para inmunizar al lactante frente a diversas enfermedades. Asimismo, los profesionales recomiendan sostener la lactancia hasta los doce o dieciocho meses, acompañada siempre por una correcta alimentación materna y una hidratación adecuada, fundamental especialmente en regiones de clima cálido para favorecer la producción láctea.
Más allá de los indiscutibles beneficios inmunológicos y nutricionales, amamantar genera un ahorro económico significativo frente a los elevados costos de las fórmulas comerciales en el mercado. También favorece de forma directa la salud de la madre, acelerando la recuperación de sus órganos y tejidos tras el parto, y fortalece el vínculo afectivo temprano entre ambos.
Para evitar complicaciones frecuentes como fisuras, grietas o mastitis, los especialistas aconsejan una correcta higiene del pezón utilizando únicamente agua después de cada toma, evitando que la saliva del bebé se seque al aire y genere tirantez en la piel. Además, se advierte que el estado anímico, el estrés y las tensiones familiares influyen directamente en la cantidad de leche producida, por lo que es vital garantizar un entorno de tranquilidad y apoyo para la madre durante todo el proceso.







