

La crisis edilicia en Orán parece no tener tregua y suma un nuevo episodio de preocupación para la ciudadanía. A la situación crítica del edificio Impulso, que actualmente se encuentra al borde del derrumbe y bajo un estricto monitoreo ante el peligro que representa su estructura, se le suma ahora el estado alarmante de las oficinas que comparten el Registro Civil, el Ministerio de Trabajo y el IPV. Este nuevo caso evidencia una tendencia preocupante: la degradación de espacios públicos fundamentales que, ante la falta de mantenimiento preventivo, han pasado de ser centros de atención a convertirse en focos de riesgo estructural.
El deterioro en el predio del Registro Civil es inocultable, con manchas de humedad persistentes, cielorrasos dañados y mampostería que amenaza con desprenderse, problemática que ya ha registrado desprendimientos previos en la vía pública. El Dr. Acosta, empleado administrativo del Ministerio de Trabajo, reconoció que las condiciones del lugar son precarias aunque aclaró que, ante la falta de un funcionario a cargo, las respuestas siguen dependiendo de trámites administrativos que avanzan con lentitud. Si bien desde el área se menciona que existen gestiones en curso para una futura mudanza, la incertidumbre sobre cuándo se concretará el traslado mantiene en vilo tanto al personal como a los vecinos que acuden a diario.

La comparación con el edificio Impulso es inevitable y sirve como advertencia sobre la urgencia de intervenciones concretas. Mientras que aquel inmueble se encuentra al límite de su integridad física, las dependencias del Registro Civil atraviesan un proceso de degradación que, de no ser atendido, podría desembocar en un escenario similar. En un contexto donde la obra pública atraviesa una marcada paralización, la convivencia diaria entre trabajadores y ciudadanos en edificios que muestran señales de fatiga estructural refleja una realidad alarmante para la ciudad: el riesgo de derrumbe ya no es un hecho aislado, sino una sombra que comienza a extenderse sobre varios puntos neurálgicos de la gestión pública local.








