
El Mercado de Abasto guarda verdaderos tesoros para la salud y el bolsillo, y en esta oportunidad el gran protagonista es el huevo de codorniz. En diálogo con este medio, el comerciante Ariel Figueroa, a cargo del puesto C38, detalló las propiedades de este superalimento en miniatura que se convirtió en la estrella de la feria, comercializándose en prácticas presentaciones selladas de dos docenas para garantizar su seguridad y evitar roturas.

Lejos de ser solo un dato de color, Figueroa resaltó con entusiasmo las potentes propiedades nutricionales de este producto, al que definió como un verdadero concentrado de energía y salud. Según explicó en detalle, equivale nutricionalmente a varios huevos caseros de gallina en un tamaño sumamente reducido y su consumo regular aporta una gran cantidad de proteínas, hierro y vitaminas clave como la B12. El comerciante señaló que es altamente recomendado para combatir la anemia, mejorar la memoria, aportar una vitalidad superior a personas débiles o con fatiga, proteger la vista, reforzar el sistema inmunológico y favorecer el desarrollo muscular. Incluso, entre risas y con el humor que caracteriza a la feria, destacó que sus propiedades reconstituyentes generan una energía inigualable que sorprende a quienes lo prueban por primera vez.

Además de recomendar este potente alimento natural que arrasa entre los compradores, el puesto C38 mantiene su compromiso con la economía local ofreciendo verduras y frutas de estación a precios accesibles. Figueroa explicó que, a pesar de los fuertes incrementos en los valores mayoristas ,donde la bolsa de papa ya cotiza a veinte mil pesos y la de cebolla a veinticinco mil pesos, optan por absorber parte del costo para sostener valores estables que cuiden el bolsillo de los vecinos.
De esta manera, en el puesto se pueden conseguir la papa y la cebolla a tres mil pesos los dos kilos, mientras que el tomate bajó a mil pesos el kilo o se ofrece en promoción de tres kilos por dos mil quinientos pesos. La oferta se completa con frutas de estación ideales para la temporada invernal, destacándose las mandarinas de gran tamaño y excelente calidad a dos mil pesos el kilo, al igual que las naranjas a dos mil pesos, y las manzanas a tres mil quinientos pesos el kilo, consolidando al puesto C38 como una parada obligada para comer sano y ahorrar.







