
Afiliados de iosfa en orán: "estamos cansados de las amenazas y la falta de salud"
Locales08/04/2026 Belen CazonLa mañana en la ciudad de Orán se vio marcada por una nueva jornada de protesta frente a las oficinas de la obra social de las fuerzas armadas y de seguridad, IOSFA, ubicadas sobre la calle Uriburu. Un grupo de familiares y personal en situación de pasividad se concentró en el lugar para denunciar no solo el vaciamiento de las prestaciones médicas y la falta de respuestas institucionales, sino también un clima de hostigamiento y amenazas que sufren quienes intentan visibilizar el conflicto. Según expusieron los manifestantes, el cansancio es absoluto ante una entidad que descuenta rigurosamente los aportes pero no garantiza el acceso básico a la salud en el norte provincial.
Un dato revelador que surgió durante la cobertura periodística en el lugar es la situación administrativa de la oficina local. Se confirmó que quienes brindan atención al público no son empleados directos de la obra social, sino efectivos de Gendarmería Nacional que, por poseer carpetas médicas o estar bajo régimen de tareas livianas, han sido asignados a esas funciones. Esta estructura genera un vacío de soluciones, ya que estos trabajadores perciben los mismos salarios y sufren las mismas carencias que quienes van a reclamar, careciendo de cualquier poder de decisión para resolver auditorías o autorizaciones de alta complejidad.
La problemática se agrava por la distancia y la falta de descentralización, ya que los afiliados de la zona se ven obligados a trasladarse hasta Salta Capital para radicar una queja formal o gestionar trámites que el personal administrativo real de la entidad pueda procesar. Mientras tanto, en Orán, los familiares denuncian que la falta de pagos a prestadores locales ha cortado servicios esenciales, dejando a los uniformados y sus hijos a la deriva. La indignación crece al contrastar esta realidad con los números nacionales de la obra social, que pasó de tener un superávit millonario a un déficit alarmante que impacta directamente en la calidad de vida de los beneficiarios.
Los presentes hicieron un llamado desesperado a las autoridades nacionales y legisladores, exigiendo que se intervenga de manera inmediata para frenar el deterioro de la institución. Entre los testimonios, se destacó que la manifestación es el último recurso ante el agotamiento de las vías administrativas y el miedo persistente a las represalias internas dentro de la fuerza por reclamar un derecho constitucional. La protesta se mantuvo con un número reducido pero firme de personas, quienes aseguraron que continuarán visibilizando la desidia hasta que la oficina de Orán deje de ser un espacio de "tareas livianas" y se convierta en un centro de soluciones reales.







