
A los 25 años, Agustín se convirtió en un ejemplo de esfuerzo y dedicación diaria en las calles de Orán. De lunes a viernes, de 10 a 16 horas, se ubica en la esquina de Pueyrredón y Laprida para ofrecer a los vecinos sus tradicionales papas con queso, bombones rellenos y variantes de papas rellenas de carne, jamón y queso, acompañadas de bebidas frescas.

Detrás de su puesto ambulante hay un trabajo continuo que comienza la noche anterior con la elaboración de la materia prima, asegurando las condiciones de conservación e higiene. Tras cumplir su jornada comercial en la vía pública, el joven regresa a su casa brevemente para almorzar antes de emprender viaje hacia el instituto donde continúa su formación académica por la tarde y noche.

El motor de su rutina diaria es la vocación docente. Actualmente cursa el tercer año de dos carreras de forma simultánea: el Profesorado de Economía y el Profesorado de Matemática. Reconocido por sus compañeros por su contracción al estudio y su ayuda brindada en materias complejas, proyecta cursar el último año y realizar sus residencias durante el próximo ciclo lectivo para graduarse.

Su historia refleja la realidad de muchos jóvenes que buscan salir adelante mediante el trabajo independiente y la educación. Quienes deseen colaborar con su proyecto formativo y probar sus elaboraciones pueden encontrarlo todas las mañanas en la intersección de Pueyrredón y Laprida.






