"No se puede juzgar a un hombre sin verlo": El adiós al juez que revolucionó los tribunales salteños

11/07/2026

La justicia salteña despide a una de sus figuras más emblemáticas y transformadoras: Ramón Alberto Catalano, quien falleció a los 95 años tras una trayectoria de más de cuatro décadas dedicada al servicio público. Catalano es recordado fundamentalmente por haber sido uno de los principales impulsores de la modernización del sistema judicial en la provincia, siendo pieza clave en la redacción del Código Procesal Penal de 1961, norma que marcó un hito al reemplazar un sistema vigente desde principios del siglo XX e incorporar los juicios orales, públicos, contradictorios y continuos.

Su visión sobre el ejercicio del derecho estaba profundamente ligada a la humanidad del proceso penal. Catalano solía criticar el antiguo modelo escrito, señalando que provocaba que "el juez no juzgara al hombre, sino a los papeles", y bajo esta premisa sostuvo durante toda su carrera que "no se puede juzgar a un hombre sin verlo". Esta convicción lo llevó a presidir, el 15 de marzo de 1962, el primer juicio oral y público en la historia de Salta, un hecho que cimentó las bases para una administración de justicia más cercana y transparente.

La trayectoria de Catalano fue extensa y estuvo marcada tanto por sus logros como por los vaivenes políticos del país. Tras iniciar su labor en 1958 como Fiscal Judicial en lo Penal y desempeñarse en diversas instancias como juez Correccional y de Cámara, fue apartado de su cargo durante la última dictadura militar en 1976. Con el retorno de la democracia en 1984, recuperó su magistratura, donde permaneció hasta 1990. Posteriormente, su compromiso institucional lo llevó a ocupar el cargo de Fiscal ante la Corte y, finalmente, el de Procurador General de la Provincia entre 1996 y 2002.

Más allá de la implementación de la oralidad, su gestión impulsó cambios estructurales de gran relevancia, como la eliminación de la facultad policial para tomar declaraciones indagatorias, reservando esta potestad exclusivamente a los jueces, y el respaldo a la creación de la figura del juez de ejecución de sentencias. En 2019, en reconocimiento a este legado que fortaleció las garantías constitucionales y el debido proceso en la provincia, la Procuración General de Salta le rindió un homenaje en la Ciudad Judicial, destacando su papel como pilar fundamental en la historia institucional salteña.

Lo más visto
Suscríbite con tu mail y recibí todas las noticias de nuestra web