
"Siempre levantar al caído": el mensaje de esperanza y contención para ganarle a las adicciones
Galerías18/05/2026Mariano Diéguez, referente y colaborador en el Hogar del Padre Diego de nuestra comunidad, compartió en una reciente e íntima entrevista su mirada y su propia experiencia en el abordaje de las adicciones, un flagelo que hoy golpea con fuerza a familias de todos los sectores sociales. Tras haber estado él mismo de los dos lados del mostrador, Diéguez hoy vuelca su historia de superación para acompañar a quienes atraviesan problemas de consumo. Con la crudeza de quien conoce el territorio, explicó que el espacio trabaja bajo una premisa fundamental: recibir la vida como viene, sin juzgar y brindando una contención afectiva permanente las 24 horas del día en sus instalaciones de la calle Iguazú 1390.
Durante el diálogo, Diéguez detalló el complejo proceso de recuperación que llevan adelante los jóvenes, el cual se divide de forma progresiva a través de distintos umbrales de asistencia. Las primeras etapas se enfocan en la urgencia de la contención, el afecto y el alivio de la crisis inmediata, para luego avanzar hacia un tercer umbral donde se trabaja de raíz sobre el dolor, la historia personal y los desencadenantes emocionales que llevaron a la persona al consumo. Los umbrales superiores se centran en la reinserción social y laboral, una meta que hoy ya muestra frutos concretos en Orán con nueve de doce chicos que lograron estabilizarse y se encuentran actualmente cursando carreras como enfermería o educación física e insertados en el mercado de trabajo.
Un punto crítico abordado en la entrevista fue la detección de un denominador común en la mayoría de las historias de adicción, vinculadas habitualmente a heridas emocionales de la infancia, la adolescencia y la falta de redes de contención familiar. Diéguez alertó sobre una realidad preocupante que registran en el día a día, ya que la edad de inicio en el consumo se ubica mayoritariamente en un rango que va desde los 12 hasta los 18 años. Asimismo, el acompañante hizo especial hincapié en el peligro del alcohol, una sustancia fuertemente romantizada y de fácil acceso que suele ser la puerta de entrada a otras dependencias y que resulta sumamente difícil de abandonar debido a que genera una fuerte abstinencia tanto física como psíquica.
Hacia el final de la charla , se remarcó el carácter estrictamente voluntario del tratamiento, señalando que la decisión de salir adelante requiere siempre de un quiebre personal, de ese instante definitivo en el que se decide tocar fondo para pedir ayuda. Tomando como ejemplo su propia vivencia como alcohólico en recuperación a sus 52 años, Mariano dejó un mensaje cargado de esperanza para toda la comunidad, insistiendo en que la recuperación es posible si se cuenta con el acompañamiento adecuado. El Hogar de Cristo mantiene abiertas sus puertas de forma ininterrumpida para recibir y orientar a cualquier joven o familia que necesite encontrar una salida frente al dolor del consumo.







