
La fisonomía del Mercado de Abasto de Orán presenta un cambio histórico tras completarse la liberación total de la plaza colindante. En un trabajo coordinado por la Gerencia de Habilitaciones a cargo de Yesica Caballero, se logró el traslado definitivo de 42 puesteros que ocupaban el espacio público hacia los sectores internos y los nuevos anexos del predio. Esta medida permitió despejar el área verde, devolviendo a los vecinos un espacio de esparcimiento que durante años estuvo congestionado por la actividad comercial informal.
La reubicación de estos 42 trabajadores fue posible gracias a las obras de infraestructura ejecutadas en los laterales del mercado, donde se realizaron trabajos de adoquinado e instalación de nuevas luminarias. Estas mejoras garantizan que los feriantes cuenten con un espacio digno y seguro para desarrollar sus ventas, integrándose formalmente al sistema de los 320 puestos que componen el mercado. Con este movimiento, se busca centralizar el comercio en el área techada y los sectores anexos, facilitando el control y la circulación en la zona.
Tras el despeje de los puestos, la plaza ha quedado finalmente en condiciones para cumplir con su función original: ser un pulmón verde y un lugar de recreación para las familias del sector. La recuperación de este espacio público forma parte del plan integral de ordenamiento que incluye la regularización administrativa de cada vendedor, quienes ahora deben exhibir su habilitación provisoria en los nuevos puestos asignados, dejando atrás la precariedad de la ocupación en la vía pública.






