
“Lo dejaron morir”: El desgarrador pedido de justicia de la madre del gendarme fallecido en Orán
Nacionales16/03/2026 Belén CazónLa muerte de Mauro, un joven gendarme de 26 años, deportista y sin patologías previas, ha desatado un escándalo que expone el abandono que sufren los efectivos de las fuerzas federales en el norte argentino. En una entrevista cargada de dolor e indignación con el programa radial Ladran Sancho, su madre, Nélida Romero, relató el calvario que vivió su hijo antes de morir, presuntamente por Hantavirus, tras regresar de una patrulla.
​Según el relato de Nélida, los síntomas comenzaron al regresar de servicio. "Llegaron de patrulla el viernes a la noche y empezaron con mucha fiebre. El jefe les mandó a hacer estudios pero les dijeron que tenían que esperar hasta el lunes", explicó. Ante la falta de respuestas institucionales, los jóvenes debieron costearse de su bolsillo inyecciones en clínicas privadas para intentar bajar una fiebre que no cedía.
​"Él me decía por videollamada: 'Mamá, no tengo plata'. Yo le dije que se fuera a un sanatorio, que yo le iba a girar el dinero, que no importaba cuánto saliera. Pero en el hospital le decían que espere", relató la madre.
​El abandono de la Institución y la Obra Social
​Uno de los puntos más críticos de la denuncia apunta a la IOSFA (Obra Social de las Fuerzas Armadas) y a la conducción de la fuerza. Nélida asegura que, a pesar de su insistencia para que el joven permaneciera en una clínica privada donde ella pagaría los gastos, fue trasladado al hospital público bajo una falsa promesa de mejora.
- ​Desinformación: Mientras Mauro agonizaba, el jefe le aseguraba a la madre ,que viajaba desesperada hacia Orán—,que el joven estaba "bien y cuidado".
- ​Falta de Insumos: La madre denunció que en el hospital "no había nada" y que incluso los chicos, desconociendo el protocolo de Hantavirus, tomaban agua, algo que habría agravado su cuadro pulmonar.
- ​Negligencia en Urgencias: "Una enfermera me contó que él gritaba pidiendo auxilio en una camilla, que le tomaba la mano... él nunca llegó a terapia intensiva, murió en esa camita".
​La entrevista también puso de relieve una realidad sistémica: los efectivos en el norte del país carecen de cobertura real de salud. "Están huérfanos de atención", señalaron durante el programa, destacando que muchas clínicas no reciben la obra social de los uniformados, obligándolos a deambular por hospitales públicos colapsados o sin insumos específicos para enfermedades regionales.
​Nélida también apuntó a la presión psicológica que sufren los jóvenes gendarmes: "A veces les dicen que tienen que ser hombres, que tienen que aguantar. Pero son seres humanos".
​La familia, representada por el Dr. Sergio Herrera, busca que se investiguen las responsabilidades penales tanto del jefe a cargo como de las autoridades sanitarias y de la obra social. "Yo me fui con la ilusión de encontrar a mi hijo bien y lo encontré muerto. A las tres de la mañana murió y a mí me avisaron cuando llegué", concluyó Nélida.
​La causa busca ahora peritar el teléfono celular de Mauro para recuperar audios y mensajes que probarían que el joven solicitó asistencia reiteradamente y le fue denegada bajo la orden de "esperar el resultado el lunes".








