El balance del Corso Color que revela por qué algunos favoritos no ganaron

Locales16/03/2026 Belén Cazón

​El Corso Color 2026 cerró su última edición dejando un balance que combina la satisfacción por la eficiencia logística con la realidad de un contexto financiero complejo. Bajo la presidencia del Dr. Diego Salas, la Comisión logró uno de sus objetivos más ambiciosos: agilizar el desfile para garantizar que las jornadas finalizaran alrededor de las 4:00 AM. Este ordenamiento, que Salas definió como una tarea de precisión donde cada minuto ganado en el portón de largada cuenta, permitió reducir drásticamente los baches entre conjuntos y optimizar los costos de seguridad y personal municipal. Sin embargo, el éxito organizativo se vio matizado por una ligera baja en la concurrencia: se vendieron un total de 61.409 entradas, lo que representa una disminución del 1,24% respecto a los 62.180 tickets de la edición 2025. Pese a esta diferencia de 771 entradas, el promedio de asistencia se mantuvo sólido en torno a las 4.500 personas por noche, alcanzando su pico máximo en la cuarta jornada con 7.661 espectadores.

​En términos de egresos, la recaudación debió absorber costos operativos críticos que reflejan la magnitud de la inversión necesaria para sostener el espectáculo. Entre los gastos más significativos destacaron los 25 millones de pesos destinados a SADAIC, cifra que el presidente de la Comisión calificó como excesiva y carente de una contraprestación de servicio clara, sugiriendo incluso la necesidad de futuras presentaciones judiciales para revisar estos montos. A esto se sumaron desembolsos de 10 millones de pesos en personal por jornada y aproximadamente 7 millones en seguridad. Según Salas, factores como el contexto económico actual —que golpea especialmente a las familias numerosas— y la inestabilidad del pronóstico meteorológico fueron determinantes para que los números finales no superaran la vara de la edición anterior.

​Finalmente, la gestión destacó el factor humano y la transparencia en el proceso de premiación, abordando directamente la insatisfacción de algunos sectores del público. Salas reconoció que, aunque grupos como "Caballeros de la Cumbia" fueron los favoritos de la gente por su capacidad de levantar la pista, el jurado se rige por un reglamento técnico estricto que evalúa ítems específicos más allá del fervor popular. Incluso reveló que se detectó a tiempo un error en el rango de calificación de un jurado suplente para garantizar la justicia del certamen. Con la mirada puesta en el futuro, la Comisión ya analiza propuestas de inclusión para personas con discapacidad y nuevas categorías para promociones estudiantiles, buscando fortalecer el Corso Color como el pilar cultural de la región.

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