
El "infierno" parece dar una tregua definitiva. Tras un verano de temperaturas extremas que no dieron respiro, San Ramón de la Nueva Orán comienza a transitar el fin de las máximas de 41°C. Así lo confirmó Hugo Romero, del Servicio Meteorológico, en una entrevista exclusiva con el programa "Ladran Sancho".
​Según el especialista, el cambio de estación ya se hace sentir no solo en el termómetro, sino en el comportamiento del día: el sol amanece más tarde y se oculta más temprano, factores que contribuyen a que las temperaturas ya no alcancen los picos sofocantes de meses anteriores. "Ya experimentamos descensos de hasta 19°C tras las lluvias, marcando el fin de los calores extremos", señaló Romero durante la mañana radial.
​Pronóstico e inestabilidad
A pesar del alivio térmico, el paraguas seguirá siendo protagonista. Romero adelantó que para lo que resta de la semana ,incluyendo jueves, viernes y sábado, se mantienen los pronósticos de precipitaciones y alertas por tormentas. Si bien la humedad mantendrá la sensación térmica alta, el termómetro se estabilizará en marcas mucho más amigables para la región, rondando los 30°C a 35°C.
​Este "otoño oranense", caracterizado por tormentas que llegan un poco más tarde que en años anteriores, marca un quiebre definitivo en la temporada. Según explicó el observador en "Ladran Sancho", aunque el calor intenso desaparezca, la vigilancia meteorológica será clave en los próximos días debido a la variabilidad de las nubes de tormenta que se desplazan por la zona, las cuales pueden tardar entre cinco y seis horas en descargar sobre la ciudad.






