
En el Monumental, River venció con autoridad a Banfield por 3 a 1 en el marco de la séptima fecha del Torneo Apertura. Los goles del Millonario fueron convertidos por Martínez Quarta, Driussi y Freitas, mientras que Méndez había marcado el empate parcial para el Taladro.
El equipo mostró un funcionamiento dinámico, con juego directo y buena circulación. Hubo puntos altos claros: Subiabre fue determinante, participando en dos goles y marcando diferencias en los últimos metros; Freitas volvió a destacarse y el mediocampo respondió con intensidad y criterio.
Es cierto que el rival ofreció muchas facilidades. El conjunto dirigido por Troglio fue de lo más flojo que enfrentó River en el último tiempo y casi no logró incomodar seriamente.
Sin embargo, el clima en las tribunas dejó un mensaje contundente: la crisis no se disimula con una victoria ante un débil Banfield. El Monumental volvió a expresar su descontento con silbidos para los jugadores. Distinto fue el caso de Marcelo Gallardo, que recibió una ovación cerrada.
Más allá de un cierre irregular en resultados, el ciclo del Muñeco quedará marcado por su grandeza: catorce títulos y una identidad que cambió la historia reciente del club. Fue una despedida a su altura, tanto en el juego como en el reconocimiento de la gente.








