Orán: Entró por un cuadradito de vidrio y se llevó hasta la cámara que lo filmaba

Policiales26/02/2026 Belén Cazón

Lo que debería haber sido una mañana de café y trabajo en la tradicional calle Alvarado, se transformó en un nuevo dolor de cabeza para los comerciantes del sector. Cerca de las 7 de la mañana, mientras la ciudad apenas empezaba a desperezarse, un joven —que no aparentaba más de 20 años— decidió que el local de especialidades Balístico sería su próximo blanco.

La maniobra fue tan rápida como descarada: rompió el vidrio inferior de la puerta de ingreso, se escabulló por el pequeño hueco y, una vez adentro, actuó con una tranquilidad pasmosa. No solo se llevó el cambio que quedaba en la caja y un parlante que estaba sobre la mesada; en un intento casi irónico de "borrar las pruebas", arrancó la cámara de seguridad que lo estaba filmando. Sin embargo, el registro ya estaba a salvo y su rostro circula ahora por todas las redes sociales.

"Sale más caro el arreglo que lo que se llevaron"

Jesús, propietario del local, resume en una frase la realidad del comercio hoy: el daño colateral es peor que el robo mismo. Entre la reposición del cristal, que supera los $100.000, y los costos de reinstalación de tecnología y audio, el golpe al bolsillo es durísimo en un contexto donde cada centavo cuenta.

Alvarado y 25 de Mayo: Un "triángulo de las Bermudas" sin luz

El robo a Balístico no es un hecho aislado, sino la consecuencia de una zona que, según denuncian los vecinos, está "en penumbras". Los testimonios coinciden:

Falta de luminarias: Entre Pellegrini y 25 de Mayo, los focos municipales son escasos o directamente no funcionan.

Robo de reflectores: La inseguridad llegó al punto en que los comerciantes instalaron luces propias en las fachadas, pero los delincuentes se las terminaron robando también.

Patrullaje "a cuentagotas": Aunque se ve presencia policial en las esquinas de las farmacias por momentos, la noche queda a merced del vandalismo.

"Uno se va a descansar y no sabe con qué se va a encontrar al día siguiente", comentaba otra comerciante de la cuadra, reflejando el sentimiento de desprotección total. Mientras los delincuentes parecen conocer cada punto ciego de la calle Alvarado, los dueños de los locales siguen esperando que la municipalidad y la policía devuelvan la luz y la seguridad a una de las arterias más emblemáticas de la ciudad.

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