
El semillero del carnaval brilla en su recta final: "Cada año el nivel es más alto y competitivo"
Cultura20/02/2026 Belén CazónLa ciudad respira carnaval, pero hay un latido que suena distinto: el de los más chicos. El Corso Infantil, ese espacio que nació como un juego y hoy es una estructura de alta competencia, entra en su etapa de definiciones. Tras una cuarta noche cargada de brillo, la jornada de hoy se presenta como la instancia definitiva de puntuación, antes de que el jurado dicte sentencia el próximo viernes 27.
​Superando los obstáculos del clima y la economía
​No ha sido un camino fácil para la comisión organizadora. Entre la espada y la pared por los pronósticos de lluvia, el evento tuvo que reprogramarse para recuperar dos noches perdidas. María, referente de la organización, fue clara sobre los desafíos financieros que esto implica: "Cuando se suspende, hay gastos como el de la policía que ya están pagos y no se recuperan; es una pérdida que asumimos nosotros".
​Sin embargo, el apoyo de la Municipalidad ha sido un bálsamo crítico. Al hacerse cargo de costos operativos como el sonido y el traslado en colectivos, permiten que la recaudación de las entradas ($4.000) y las sillas ($2.000) se vuelque directamente a los premios y al sostenimiento de la estructura del curso.
​Un equipo de hierro tras bambalinas
​Detrás del despliegue de plumas y redoblantes, hay un equipo humano reducido pero incansable. María, Alisia Sequeira (secretaria), Aída Lasarte (tesorera) y el "Chacho" Vanegas (fiscalización) llevan nueve años al frente. Lo que comenzó como un trabajo ad honorem por puro amor al arte, hoy es una gestión profesional que los mismos "caciques" de las agrupaciones piden que sea remunerada, reconociendo el crecimiento exponencial del evento.
​El fenómeno "Masay": Un legado que no se detiene
​La historia del carnaval local no se entiende sin la comparsa Masay. Con una trayectoria que se remonta a 1978, la agrupación ha sabido mutar desde sus raíces artesanales y familiares hacia una propuesta de "fantasía" que deslumbra en cada pasada.
​El relato de María es el relato de una dinastía: su padre inició el camino con una mirada técnica y mucha unión grupal; luego el legado pasó por el padre de su hijo, después por Luis y, desde hace tres años, las riendas las tiene su nieto, Alan.
​"Son chicos jóvenes con muchas ganas y metas. Alan es un ejemplo de cómo se innova sin perder la esencia", comentó María con orgullo. Este relevo generacional es el que permite que niños de entre 4 y 12 años se formen en el curso infantil para luego, al cumplir los 14, dar el salto definitivo a los corsos mayores con una experiencia envidiable.
​El semillero está intacto
​Con 20 agrupaciones en pista este año, el nivel de competitividad ha alcanzado techos históricos. Ya no se trata solo de desfilar; se trata de presentar temáticas, coreografías y un despliegue visual que nada tiene que envidiarle a las categorías superiores.
​La cita es hoy a partir de las 21:30 hs. La comunidad está invitada no solo a ver un espectáculo, sino a sostener el semillero cultural de la ciudad. El próximo viernes 27 se conocerán los ganadores, pero el verdadero triunfo ya se siente en las calles: el carnaval tiene futuro y tiene nombre de niño.








