"No perdemos la esperanza de lograr lo que buscamos": Emiliano Leiva y el sueño de llevar a Enjoy al primer lugar

18/02/2026 Belén Cazón

Detrás del brillo de las lentejuelas y el estruendo de los parches en el Corso de Orán, hay una maquinaria de precisión liderada por Emiliano Leiva. A sus 25 años, el director artístico de Enjoy asume la responsabilidad de guiar a 120 personas bajo un lema que es, al mismo tiempo, una promesa: "Ritmo Eterno".

​Una familia que crece y se autofinancia
​El crecimiento de la agrupación ha sido exponencial. "Empezamos con 115 chicos y ahora somos 120. Es un número grandísimo para ser mi segundo año como director", confiesa Leiva. Pero manejar una multitud no es solo un reto coreográfico, sino también financiero. La inversión en vestuario es, sencillamente, millonaria: solo en trajes, Enjoy puso en pista aproximadamente 27 millones de pesos, con escuadras que oscilan entre los $200.000 y los $290.000 por integrante.

​Sin embargo, el compromiso de los bailarines va más allá de ponerse el traje. Ante los elevados costos fijos del sonido —que requiere hasta cuatro carros por noche—, los integrantes tomaron la iniciativa de realizar rifas para costear efectos especiales como las máquinas de fuego y espuma. "Yo no les pido plata para el sonido, pero como ellos quieren salir con todo, trabajaron para sumar estas cosas", explica Emiliano.

​Identidad oranense y banda en vivo
​La propuesta artística de este año rompe con lo tradicional al incluir una banda en vivo. Para Leiva, no es solo una cuestión de volumen, sino de piel: "La música que tenemos es bien nuestra, de acá de Orán. La banda levanta un montón y tiene otra llegada con la gente". Esta mixtura musical se traduce en 11 coreografías intensas que los bailarines ejecutan tras meses de ensayo, logrando una conexión con el público que se manifiesta en carteles, globos y papel picado en cada pasada.

​Uno de los puntos más altos de la puesta es la química de la pareja central. La figura femenina, que regresó de Buenos Aires exclusivamente para el carnaval, demostró el nivel de profesionalismo de la agrupación al aprenderse la compleja rutina en apenas cuatro días de ensayo sin descanso.

​El objetivo final: El primer puesto
​Con el cierre de los corsos a la vuelta de la esquina y la confirmación de una noche de premiación, la expectativa en el galpón de Enjoy es máxima. Aunque la competencia es feroz, Leiva no oculta su deseo: "Tenemos un objetivo que es llegar al primer lugar. Sabemos que la competencia es fuerte, pero no perdemos la esperanza de lograr lo que estamos buscando".

​Para las noches finales, la agrupación prepara una "primicia": la participación de una invitada especial, una creadora de contenido que es tendencia actualmente, para terminar de sellar el romance con el público.

​Enjoy no solo baila; gestiona sueños, administra crisis internas en silencio para no empañar el show y, sobre todo, apuesta a la identidad local para demostrar que, en Orán, el carnaval se vive con el corazón y el profesionalismo de los grandes espectáculos.

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