Kike López: La Leyenda Viviente que Cambió el Destino del Carnaval y Conquistó el Corazón de Orán.

Locales06/02/2026 Belén Cazón

De un "escándalo" de plumas y lentejuelas a la unión de toda una sociedad. Kike López, el alma detrás de Maracaibo, relata cómo transformó el aburrimiento en una revolución cultural que hoy es el orgullo de los oranenses.

ORÁN. – Hay nombres que se escriben con tinta y otros que se bordan con lentejuelas en las páginas de la historia. El de Kike López pertenece, sin duda, a estos últimos. En una charla íntima cargada de nostalgia y picardía, la figura más querida de nuestros corsos nos transportó a una época donde el carnaval era apenas una vuelta a la plaza y cómo, gracias a su visión transgresora, logró romper los prejuicios de una sociedad para convertirla en una sola familia bajo el ritmo de Maracaibo.

El nacimiento de una revolución

Todo comenzó por una casualidad del destino. "Vine de vacaciones desde la gran ciudad y Orán me resultaba tan chiquitito que lo recorría en bicicleta" , recuerda Kike con una sonrisa. Lo que empezó como un pasatiempo para combatir el aburrimiento, terminó siendo el germen de la agrupación más emblemática del norte argentino.

Kike no solo trajo música; trajo una estética que para la época fue un sismo: el brillo, las plumas y la audacia. "Aparecí con un rubro totalmente diferente, mostrando las piernas de las chicas. Imaginate que era un escándalo", relata. Pero ese "escándalo" fue, en realidad, el despertar de una nueva identidad.

Maracaibo: El nombre que unió a Orán

El nombre, inspirado en las playas de Venezuela que Kike admiraba por televisión, se convirtió pronto en un símbolo de prestigio y pertenencia. Fue bajo su ala que el Corso de Orán dejó de ser una fiesta "para pocos" o de sectores segregados. Kike logró lo imposible: que las hijas de los profesionales, médicos y empresarios de la ciudad soñaran con salir en su comparsa.

"Hubo chicas que cambiaron su fiesta de 15 años por salir en Maracaibo", cuenta con orgullo, recordando cómo familias enteras se sumaron a una pasión que no entendía de extractos sociales ni de billeteras, sino de alegría pura.

Un legado inalcanzable

Hoy, Kike López se reconoce como "la semilla de la maldad" (según sus amigos músicos), pero para el pueblo de Orán es la semilla de la cultura. Su persistencia ante la mirada de la Iglesia, las leyes de antaño y los prejuicios sociales, permitió que hoy el carnaval sea el evento más inclusivo y esperado del año.

Con el espíritu joven de quien todavía escucha el redoblante en el corazón, Kike sigue siendo el referente máximo. Su historia no es solo la de una comparsa; es la historia de cómo un hombre con una visión clara puede transformar un pueblo pequeño en la capital del brillo y la alegría.

Te puede interesar
Lo más visto

Suscríbite con tu mail y recibí todas las noticias de nuestra web