

Electrolux cerró este sábado su planta de producción ubicada en Rosario y dejó atrás la fabricación local de electrodomésticos. La empresa continuará operando comercialmente en Argentina, pero cambiará su esquema de abastecimiento y pasará a importar los productos que comercializa en el país.
La compañía mantendrá las marcas Electrolux y Gafa y explicó que el nuevo modelo estará basado en un sistema de abastecimiento global, con productos provenientes de otras plantas de la red internacional.
La decisión impacta directamente en la planta rosarina, donde trabajaban alrededor de 180 operarios. Según información difundida por medios locales, se analizan aproximadamente 100 desvinculaciones, aunque la cantidad definitiva de trabajadores afectados todavía no fue confirmada.
Qué pasará con los trabajadores
El cierre generó preocupación entre los empleados y motivó la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Rosario.
Pablo Cerra, abogado del gremio, señaló que la empresa comunicó que dejará de funcionar como establecimiento industrial y que los productos que se comercialicen en Argentina serán fabricados en otros mercados e ingresarán mediante importaciones.
Desde la UOM adelantaron que reclamarán la reincorporación de los trabajadores y cuestionarán los despidos. Además, está prevista una audiencia entre el sindicato y la empresa para este lunes a las 10 en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe.
El cierre se produce luego de un proceso de reducción de la actividad que incluyó suspensiones, retiros voluntarios y la discontinuación progresiva de distintas líneas de producción. En mayo, la planta vinculada a la compañía había dejado de fabricar heladeras, mientras que posteriormente se redujo aún más la producción local.
Electrolux seguirá vendiendo en Argentina
Pese al cierre de la fábrica, la empresa continuará presente en el mercado argentino. Electrolux mantendrá la comercialización de sus productos bajo las marcas Electrolux y Gafa, aunque estos serán abastecidos mediante importaciones.
La compañía también indicó que continuarán disponibles los servicios de garantía oficial, asistencia técnica y provisión de repuestos para los consumidores.
De esta manera, el cambio no implica la salida de Electrolux del país, sino el abandono de la fabricación local y el paso a un modelo basado en el abastecimiento desde su red internacional.
Un cambio en el mercado de electrodomésticos
El cierre de Electrolux se da en un contexto de transformación del mercado argentino de electrodomésticos, marcado por una mayor presencia de productos importados.
Desde la Cámara de Electrodomésticos de Rosario, su presidente Claudio Sexer describió la situación como parte de un proceso de “reacomodamiento” del sector y señaló que distintas empresas están combinando fabricación local e importaciones.
Según Sexer, este escenario también produjo una mayor variedad de productos disponibles para los consumidores y una reducción de precios en algunas categorías, aunque su análisis corresponde a la visión del sector empresario sobre la evolución del mercado.
El cierre de Electrolux marca así el final de la etapa fabril de una empresa con una extensa trayectoria en Rosario, mientras el conflicto laboral y el futuro de los trabajadores quedan ahora en el centro de la discusión.





