Granja Tres Arroyos pidió concurso de acreedores: deuda millonaria, miles de cheques rechazados y más de 1.700 despidos

Nacionales16/09/2026

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La crisis de Granja Tres Arroyos llegó formalmente a los tribunales. La empresa presentó ante la Justicia Nacional en lo Comercial el pedido de apertura de su concurso preventivo de acreedores, después de meses de dificultades financieras, caída de la actividad, conflictos laborales y negociaciones privadas que no lograron resolver su situación.

El expediente fue caratulado “Granja Tres Arroyos S.A.C.A.F.I. s/concurso preventivo”, lleva el número COM 018558/2026 y tramita ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N.º 21, Secretaría N.º 42. Al momento de los últimos reportes, la causa figuraba en despacho, por lo que debe distinguirse entre la presentación realizada por la empresa y una eventual resolución judicial que disponga la apertura formal del concurso.

La presentación convierte en judicial una crisis que durante los últimos meses ya había tenido un fuerte impacto sobre trabajadores, plantas productivas y proveedores.

Una deuda estimada en US$350,9 millones

Uno de los datos que explica la magnitud del problema es el pasivo que el grupo buscaba reestructurar.

Las negociaciones privadas habían contemplado una deuda estimada en US$350,9 millones, con propuestas que incluían quitas, extensión de plazos, venta de activos y la incorporación de nuevo capital. Las conversaciones, sin embargo, no consiguieron encauzar la situación financiera.

Es importante aclarar que esos US$350,9 millones corresponden al proceso de reestructuración informado para el grupo y no deben interpretarse automáticamente como el monto de una deuda judicialmente verificada exclusivamente de Granja Tres Arroyos.

La compañía llegó así a una instancia en la que deberá ordenar formalmente sus obligaciones frente a sus acreedores.

Miles de cheques rechazados

Los registros financieros también muestran la dimensión de las dificultades que atravesaba la compañía.

Según información difundida por medios económicos a partir de registros del sistema financiero, Granja Tres Arroyos acumula miles de cheques rechazados, por montos que superan decenas de miles de millones de pesos. Ámbito informó más de 5.700 cheques rechazados por más de $91.800 millones, mientras que otras publicaciones utilizaron cortes de información diferentes y consignaron cifras superiores.

La diferencia entre los números publicados responde, entre otras cuestiones, al momento en que fueron relevados los registros. Por eso, no corresponde sumar automáticamente todas las cifras difundidas por distintos medios.

Además de los cheques rechazados, la empresa registra deudas bancarias y financieras por decenas de miles de millones de pesos, según los datos publicados sobre su situación crediticia.

Más de 1.700 trabajadores desvinculados

La crisis financiera tuvo un fuerte impacto sobre el empleo.

Distintos reportes ubicaron en más de 1.700 las personas desvinculadas por el grupo durante el proceso de ajuste. El conflicto afectó particularmente a localidades donde Granja Tres Arroyos tiene o tenía una presencia productiva importante.

Entre los lugares más golpeados aparece Capitán Sarmiento, donde los despidos generaron un fuerte impacto económico y social. También hubo desvinculaciones en Esteban Echeverría, Pilar y Río Cuarto, entre otras localidades vinculadas a la estructura productiva del grupo.

En el frente laboral, organizaciones gremiales reclamaron la continuidad de los puestos de trabajo, el pago de salarios y la preservación de la actividad productiva.

El concurso preventivo no significa una quiebra

La presentación judicial abre una etapa diferente para la empresa.

El concurso preventivo es un mecanismo previsto para que una compañía que atraviesa dificultades pueda ordenar sus deudas y negociar con sus acreedores bajo supervisión judicial.

Por eso, la presentación no equivale a una declaración de quiebra ni implica automáticamente que la empresa deje de funcionar.

El objetivo es buscar una salida que permita reorganizar los pasivos y, en la medida en que resulte viable, mantener la continuidad de la actividad.

En el caso de Granja Tres Arroyos, la Justicia deberá avanzar ahora con las distintas etapas del proceso y determinar las condiciones bajo las cuales se desarrollará el concurso.

La crisis también alcanzó a otras empresas del grupo

La presentación de Granja Tres Arroyos no es un hecho aislado dentro del Grupo GTA.

Días antes, Wade SA, otra de las sociedades que integran el entramado empresario, había iniciado también un proceso concursal. Wade está vinculada a los activos de la ex Cresta Roja, incorporados al grupo años atrás.

La situación de cada sociedad debe analizarse por separado desde el punto de vista jurídico, aunque sus problemas financieros y productivos están vinculados por pertenecer al mismo grupo.

Qué puede pasar ahora

Con el pedido presentado, el proceso pasa a quedar bajo la órbita de la Justicia Comercial.

La empresa deberá avanzar en la identificación y ordenamiento de sus obligaciones, mientras los acreedores tendrán que presentarse en el marco del procedimiento para hacer valer sus créditos.

El punto central será determinar si existe una estructura financiera que permita sostener la actividad y alcanzar un acuerdo con quienes reclaman el pago de sus acreencias.

Para los trabajadores, proveedores y localidades que dependen de la actividad de la compañía, la cuestión excede ampliamente el problema financiero: el futuro de las plantas y de los puestos de trabajo dependerá de cómo evolucione el proceso de reestructuración.

Granja Tres Arroyos, una de las compañías más importantes de la industria avícola argentina, enfrenta ahora una instancia decisiva: reordenar sus deudas y buscar una salida judicial que permita sostener la empresa después de meses de crisis.

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