

Federico Astorga es oranense, pero desde hace algunos años vive en Córdoba por razones laborales. Sin embargo, la distancia nunca significó dejar atrás sus raíces, sus recuerdos ni, mucho menos, su fe.
Desde hace varios años, Federico se suma a un grupo de biciperegrinos cordobeses que emprende un largo recorrido hasta Salta para participar de las celebraciones en honor al Señor y la Virgen del Milagro.

Kilómetros de camino, cansancio y esfuerzo se transforman en una experiencia de fe compartida, donde cada recorrido tiene un significado especial. Para Federico, además, representa una manera de mantener vivo el vínculo con su tierra natal y regresar, aunque sea de esta particular manera, a sus orígenes.

Desde Córdoba hasta Salta, la peregrinación vuelve a unir caminos, historias y devociones. Y entre quienes pedalean hacia el Milagro también está este joven de Orán, que lleva consigo la fe y el de sus raíces.







