
De Orán a Dallas: Aníbal Añazgo nos cuenta la realidad de vivir en EE. UU. y la locura por el fútbol
Locales16/07/2026​Aníbal Añazgo, estilista oriundo de Orán y residente en Dallas desde hace siete años, relató en primera persona cómo se vive la efervescencia mundialista en suelo estadounidense. El entrevistado describió un escenario donde la pasión argentina transformó la cotidianidad de su ciudad de residencia, logrando que el soccer ,como lo denominan los locales, desplazara momentáneamente al béisbol en el interés público. Según Añazgo, el impacto de los banderazos masivos y la movilización de hinchas llegados de distintos puntos de Estados Unidos generaron un "colapso positivo" que dejó sorprendidos a los ciudadanos estadounidenses, quienes no comprendían la magnitud del fervor que moviliza a los argentinos, capaces de dejar de lado sus responsabilidades laborales y realizar enormes esfuerzos económicos solo para estar presentes en el estadio.

​A pesar de la distancia, el entrevistado confesó que la experiencia del mundial se siente con la misma intensidad que en su Orán natal, aunque con las particularidades que impone el estilo de vida norteamericano. Añazgo compartió que, mientras sus amigos y familiares en Argentina se reunían masivamente para seguir los partidos, él vivía la experiencia desde su peluquería en Dallas, entre clientes y la labor diaria, pero con la misma descarga emocional que conlleva el fútbol. Destacó especialmente la sensación de hermandad que surgió entre los compatriotas radicados en Texas, donde los hogares se abrieron para recibir a otros argentinos que, al igual que él, buscaban vivir el evento deportivo acompañados.
​Para el oranense, vivir el mundial desde adentro de Estados Unidos también supuso enfrentarse a la realidad de los costos elevados y la exclusividad del espectáculo. Añazgo relató que, aunque pudo celebrar junto a amigos y conocidos de Orán ,como la familia Nieto, en encuentros compartidos, el acceso a los estadios se volvió casi inalcanzable, con tickets que llegaron a cotizar miles de dólares. Sin embargo, más allá de la imposibilidad de asistir a cada encuentro y el contraste de vivir la competencia en un entorno que recién comienza a abrazar este deporte, el entrevistado reafirmó que el espíritu y la pasión se mantienen intactos, consolidando su identidad argentina en el corazón de Texas.







