
La oficina del Registro Civil de Orán atraviesa una parálisis absoluta debido a una falla en la conectividad que ya supera la semana, dejando a cientos de vecinos sin la posibilidad de gestionar trámites esenciales. La situación ha colmado la paciencia de la comunidad, que se encuentra ante un organismo que no ofrece soluciones técnicas, alternativas de atención ni plazos concretos para el restablecimiento del servicio.

El malestar es total entre quienes acuden a diario a la dependencia y reciben siempre la misma respuesta: la dependencia absoluta de las directrices que deben llegar desde Salta capital. Esta falta de autonomía operativa obliga a los ciudadanos a peregrinar constantemente, enfrentándose a un sistema que no funciona y a una burocracia que ignora el impacto de su inacción. Para muchas familias, este bloqueo no es solo un trámite pendiente, sino un muro que les impide acceder a derechos básicos de salud, educación y trabajo.
Mientras el problema persiste, los usuarios denuncian una desidia alarmante ante la falta de operativos de emergencia o la disposición de unidades móviles que permitan paliar la crisis. La ausencia de respuestas oficiales profundiza el sentimiento de abandono de los vecinos, quienes exigen una intervención urgente del Ministerio de Gobierno provincial para garantizar, de una vez por todas, el derecho a la identidad que hoy se encuentra vulnerado en la ciudad.






