
Comisario Álvarez: 'La falta de responsabilidad familiar y de leyes claras facilita las fiestas ilegales'
Locales08/06/2026
El comisario Pedro Álvarez brindó un diagnóstico crítico sobre la situación de la nocturnidad en la región, advirtiendo que el fin de semana estuvo marcado por siniestros viales con víctimas fatales, intentos de suicidio y la persistencia de fiestas clandestinas. El funcionario policial cuestionó la naturalización de estas tragedias por parte de la sociedad y enfatizó que el consumo de alcohol es el principal disparador de situaciones de violencia familiar y accidentes. Según Álvarez, el control de la nocturnidad es una tarea compleja que requiere de una coordinación efectiva, no solo con las fuerzas de seguridad, sino también con el municipio y la legislatura para implementar nuevas regulaciones sobre la venta y consumo de bebidas alcohólicas.
Sobre el desarrollo de las fiestas clandestinas, el comisario relató procedimientos donde se ha detectado una abrumadora presencia de menores, llegando en casos específicos al 80% de los asistentes en locales clausurados. Álvarez expresó su preocupación ante el hecho de que, en situaciones de este tipo, a veces son los propios padres quienes permiten o facilitan la concurrencia de sus hijos. Ante este escenario, el personal policial procede a retirar a los menores y convocarlos con sus progenitores o la Defensoría, pero el oficial advirtió que el problema de fondo radica en la falta de herramientas legales para sancionar a los propietarios que alquilan sus predios para tales eventos, lo que permite que las actividades se repitan sistemáticamente tras breves periodos de clausura.
En cuanto a la dinámica de los controles, Álvarez rechazó la idea de que la extensión del horario de los boliches sea la solución definitiva para erradicar las fiestas clandestinas, argumentando que estos eventos suelen estar rodeados de otras problemáticas y consumos alternativos. El efectivo explicó que la policía realiza adicionales en locales bailables legales donde existe seguridad privada, lo cual ofrece un entorno de mayor contención en comparación con los lugares clandestinos donde no hay ningún tipo de fiscalización. Asimismo, aclaró que la policía actúa constantemente sobre los espacios públicos mediante despejes, una medida que a menudo resulta impopular entre los vecinos, pero necesaria para evitar siniestros viales vinculados al consumo excesivo de alcohol en la vía pública.
El comisario señaló una marcada frustración respecto al acompañamiento del sistema judicial. Álvarez detalló que, a pesar de sus esfuerzos y consultas constantes con los fiscales de turno y jueces de garantías sobre la gravedad de las situaciones, las limitaciones procesales impiden que las medidas de secuestro ,como la confiscación de equipos de música, parlantes y freezers,tengan un impacto disuasivo real. El funcionario concluyó que, mientras no exista una respuesta más contundente por parte de la justicia para decomisar los bienes y sancionar efectivamente a los organizadores, la fuerza policial se ve limitada en su capacidad para desarticular estos circuitos, lo que facilita que los hechos se repitan y que no se logre el ordenamiento que la comunidad reclama.







