

El incremento constante en el valor de los combustibles en la ciudad de Orán ha encendido las alarmas, con cifras que ya proyectan superar la barrera de los tres mil pesos por litro antes de finalizar el año. En la jornada de hoy, los surtidores reflejan nuevos ajustes que golpean directamente el bolsillo de los automovilistas. En las estaciones de servicio YPF, la nafta súper se comercializa a 2.204 pesos, mientras que en Axion alcanza los 2.249 pesos. La brecha se acentúa en las líneas premium, donde la Infinia de YPF llega a los 2.374 pesos y la opción de Axion asciende a 2.459 pesos por litro.
La situación se torna aún más compleja para el sector del transporte y los usuarios de diésel. El gasoil común se sitúa en 2.321 pesos en YPF, elevándose a 2.539 pesos en Axion, mientras que las versiones premium alcanzan los 2.526 y 2.669 pesos respectivamente, dependiendo de la bandera. Este escenario de subas ininterrumpidas genera una profunda preocupación, dado que la capacidad adquisitiva de los salarios no logra seguir el ritmo de este aumento inflacionario, que actúa como un motor de subas generalizadas en el costo de vida y en el precio de todos los bienes de consumo básico.
A la par de estos ajustes, las estaciones de servicio continúan implementando esquemas de autodespacho nocturno, los cuales aplican un recargo diferencial que puede llegar al 9% entre las 20:00 y las 06:00 horas. En este contexto, llama la atención la disparidad en el cumplimiento de las normativas de seguridad vial; durante la realización de este informe, se pudo constatar cómo en uno de los surtidores se permitía la carga de combustible a motociclistas que no portaban el casco reglamentario, incumpliendo la prohibición vigente. Esta falta, además de vulnerar la seguridad vial, traslada una responsabilidad crítica al personal de playa, quienes se ven expuestos a gestionar el cumplimiento de la norma frente a la negligencia de algunos conductores.







