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La gerencia del Hospital San Vicente de Paul confirmó la reciente recuperación de equipamiento médico que había sido sustraído por un paciente tras recibir el alta clínica. El individuo, domiciliado en el barrio Taranto, logró ingresar al sector de cirugía y gineco-obstetricia, donde se apoderó de un monitor, periféricos de computadora y un tensiómetro. Gracias al sistema de cámaras de seguridad instalado por el propio hospital y a la rápida intervención del personal policial, los elementos fueron localizados y el responsable detenido, aunque desde la administración manifestaron su preocupación por las limitaciones legales que enfrenta la justicia ante este tipo de hechos.
A raíz de este incidente, las autoridades hospitalarias reconocieron la urgencia de implementar protocolos de seguridad más estrictos, similares a los utilizados en centros de alta complejidad, para restringir efectivamente el acceso a áreas críticas. Esta situación se ve agravada por la inestabilidad que atraviesa el personal de la empresa de seguridad Centinela, cuyo servicio se encuentra afectado por retrasos en los pagos contractuales gestionados desde la ciudad de Salta, una problemática que la gerencia asegura haber elevado al Ministerio de Salud para su pronta resolución.





