
En el marco de la Semana del Parto Respetado, que se conmemora del 18 al 24 de mayo bajo el lema "Parir con vos, parir con orgullo", el tocoginecólogo y obstetra Dr. Iván Gutiérrez analizó la implementación de la Ley Nacional 25.929 en el norte provincial. El especialista destacó que, si bien las maternidades de Orán, Embarcación y Tartagal garantizan hoy derechos fundamentales como el acompañamiento familiar durante el trabajo de parto y el contacto inmediato del binomio madre e hijo para favorecer la lactancia, el sistema de salud pública aún enfrenta profundas deudas estructurales y profesionales que impiden un cumplimiento óptimo de la normativa.
Uno de los principales obstáculos señalados por el obstetra radica en las marcadas deficiencias edilicias de la región, donde conviven estructuras modernas con edificios antiguos cuyas salas de parto resultan pequeñas y desactualizadas para generar el entorno agradable que la ley exige. A esto se suma una crítica falta de especialistas para cubrir poblaciones inmensas, lo que genera una alta sobrecarga laboral y situaciones de cansancio en el personal de salud. Gutiérrez advirtió que esta falta de profesionales se vuelve especialmente compleja ante la alta tasa de embarazos adolescentes y la alarmante incidencia de hipertensión gestacional en el norte, una de las más altas del país, agravada por la falta de controles prenatales y la baja adhesión a los tratamientos.
El factor cultural también representa un desafío cotidiano en las maternidades locales, particularmente en zonas con fuerte presencia de comunidades de pueblos originarios donde persisten mitos o temores hacia la medicina institucionalizada, prefiriéndose en muchos casos el parto domiciliario con matronas. Ante este escenario, el médico remarcó la importancia de brindar información clara para derribar tabúes y reducir los miedos de las pacientes, diferenciando siempre el proceso fisiológico normal de una emergencia médica. Finalmente, Gutiérrez hizo un llamado a la empatía y a la tolerancia mutua entre pacientes y profesionales, reconociendo que el nacimiento es un evento único y sublime que exige avanzar hacia una atención cada vez más humana y adaptada a la realidad regional.






