
La implementación del sistema de turnos mediante WhatsApp en el Hospital San Vicente de Paul ha generado una fuerte reacción de la comunidad, que denuncia la ineficacia de este canal digital calificado como un "WhatsApp fantasma" por la falta de respuestas. Los testimonios locales indican que el mecanismo actual se ha transformado en una barrera administrativa que desprotege a los pacientes más vulnerables, quienes se ven obligados a recurrir a la exposición en los medios de comunicación para lograr una respuesta institucional. Esta situación revela una preocupante falta de transparencia y una gestión discrecional de las agendas médicas, donde el acceso a la salud parece depender de la presión pública más que de la prioridad clínica o la urgencia de las patologías.
​A la falla en la comunicación se suma una crisis estructural profunda caracterizada por el déficit de profesionales y el deterioro de la infraestructura básica del nosocomio. Con especialidades críticas como cardiología ofreciendo apenas quince turnos semanales para toda la región, el sistema se encuentra colapsado ante una demanda que supera ampliamente la capacidad operativa del personal disponible. Los vecinos exigen el retorno de la modalidad presencial o una optimización urgente del sistema virtual, advirtiendo que la falta de especialistas y el estado de abandono de servicios esenciales dentro del edificio vulneran el derecho básico a una atención digna y eficiente para todos los ciudadanos.






