
En el Monumental, el Millonario cayó por 1 a 0 ante Atlético Tucumán. Tesuri anotó el único tanto del Decano. River cerró una primera fase irregular (terminó 2°) con una derrota que deja preocupación. El equipo de Julio César Falcioni jugó un gran partido: supo atacar en el primer tiempo y resistir en el segundo.
El partido arrancó con River manejando la pelota con paciencia, ante una visita bien plantada que no cedía espacios y esperaba su oportunidad de contra.
Antes del gol, al conjunto tucumano le anularon un tanto a Díaz, tras un desvío a un remate de Tesuri luego de una buena jugada individual de Godoy.
El gol llegó a los 19’, en una gran acción colectiva: pelotazo largo para Díaz, descarga y desborde por derecha de Nicola, que mandó el centro atrás para Tesuri, que definió ante una defensa desordenada.
River respondió con algunas aproximaciones. Facundo Colidio generó una jugada que terminó en un remate de Ruberto bien contenido por Ingolotti. Germán Pezzella tuvo una chance clara tras un córner, y Subiabre no pudo aprovechar una desinteligencia defensiva.
Atlético, ya en ventaja, no se replegó del todo y siguió siendo peligroso. Sobre el final del primer tiempo, Díaz tuvo un mano a mano que resolvió bien Franco Beltrán.
River se mostró incómodo en ataque durante toda la primera mitad, mérito del orden defensivo tucumano.
El complemento tuvo menos juego. Eduardo Coudet movió el banco y encontró algo de frescura con Pereyra, que fue el más incisivo: probó desde afuera y generó una clara para Kendry Páez, que no pudo vencer a Ingolotti. También Salas tuvo dos oportunidades, la más clara un cabezazo al travesaño.
Con el correr de los minutos, River empujó más por necesidad que por ideas. Le costó generar situaciones claras y terminó recurriendo a centros y reclamos.
El equipo volvió a mostrar falencias defensivas y falta de creatividad. Problemas que los resultados recientes habían disimulado, pero que siguen presentes. River todavía arrastra desajustes del final del ciclo de Gallardo, y este tipo de partidos los expone.
River gana, pero no convence. Y esta derrota vuelve a encender señales. El plantel necesita refuerzos, y el mercado de mitad de año será clave para lo que viene.







