Víctimas del comercio: el dolor invisible de los animales que no son mercancía

Clasificados29/04/2026 Belén Cazón

El tráfico ilegal de animales y la compra de especies en peligro de extinción representan una de las formas más crueles de maltrato, fomentando la caza indiscriminada y el sufrimiento de seres que poseen la capacidad de sentir. Según explicó el médico veterinario Horacio González Saviola, el ingreso de ejemplares sin control sanitario ha facilitado la propagación de enfermedades graves como el moquillo y afecciones respiratorias causadas por el micoplasma, las cuales impactan severamente en la fauna local. Esta problemática se agrava en las zonas fronterizas, donde el comercio de cachorros deriva en una tasa de mortalidad alarmante, afectando la salud pública y el equilibrio regional al introducir virus que anteriormente estaban controlados.

En este contexto, el profesional destacó la importancia de revalorizar el vínculo entre los seres humanos y sus mascotas, reconociendo que hoy los animales son considerados miembros legítimos de la familia. Este cambio de paradigma implica entenderlos como seres sintientes capaces de experimentar miedo, alegría y una lealtad incondicional, lo que obliga a los propietarios a pasar de una tenencia pasiva a un compromiso activo basado en el respeto. González Saviola remarcó que esta nueva conciencia permite dejar atrás la vieja idea del animal como un objeto relegado, transformándolo en un compañero de vida que requiere cuidados específicos y atención constante.

La medicina veterinaria enfatiza que la prevención es la herramienta más económica y efectiva para garantizar la longevidad de estos compañeros. La aplicación de vacunas esenciales representa una inversión mínima que previene enfermedades mortales y protege la estabilidad sanitaria del hogar. Un animal bien cuidado y vacunado no solo goza de una vida digna, sino que actúa como una barrera protectora para toda la comunidad. Por ello, la elección de adoptar de manera responsable y cumplir con los calendarios sanitarios es, según el especialista, el primer paso para erradicar la crueldad y asegurar el bienestar de quienes no tienen voz.

Por otro lado, la responsabilidad civil surge como un factor determinante para la seguridad pública, especialmente en lo que respecta a la presencia de animales de gran porte en las rutas y zonas urbanas. El control de los propietarios sobre sus equinos y ganado es fundamental para prevenir accidentes viales que suelen tener consecuencias fatales para las personas y los propios animales. El cumplimiento de las normativas de identificación, sumado a una educación constante sobre la tenencia responsable, se perfila como el único camino para lograr una convivencia armónica y segura entre la sociedad y todas las especies que comparten nuestro entorno.

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