
El jefe de epidemiología de la provincia de Salta, Francisco García, confirmó que los recientes casos de hantavirus en la región están vinculados a la falta de saneamiento ambiental en zonas críticas. Tras registrarse una docena de afectados en el norte salteño, las autoridades sanitarias detectaron que el foco principal de contagio se originó en una obra de construcción de viviendas abandonada, ubicada en el límite de la zona urbana, la cual presenta una alta proliferación de roedores. Ante esta situación, el Ministerio de Salud Pública ya ha formalizado una presentación para exigir la limpieza del predio y garantizar la seguridad de los vecinos.
En el marco de las acciones de vigilancia, se ha contado con la intervención de especialistas del Instituto Malbrán para analizar el terreno y evaluar el comportamiento del virus en la zona. Desde el área de salud ambiental recordaron que las urbanizaciones deben respetar una barrera de seguridad de al menos cien metros despejados entre las viviendas y las zonas de monte o cultivos. Este borde marcado es fundamental para evitar que el roedor colilargo, transmisor de la enfermedad, se asiente cerca de los domicilios y represente un riesgo directo para la población.
Por otro lado, la cartera sanitaria abordó la preocupación por el tránsito y control de productos cárnicos en la región. Se remarcó que el SENASA mantiene operativos de fiscalización en las rutas para garantizar la procedencia de los animales faenados y evitar irregularidades en el consumo. Para profundizar en los controles específicos de calidad alimentaria, se ha puesto a disposición el asesoramiento técnico de especialistas en bromatología, quienes trabajan de forma coordinada con la gerencia del hospital local para fortalecer la prevención integral en la zona.







