¿Libertad o esclavitud? Por qué el "yo elijo cuándo dejar" es la trampa mortal del consumo

Salud09/04/2026 Belen Cazon

El debate sobre el abordaje de los consumos problemáticos ha tomado una nueva dimensión tras la presentación del proyecto de ley del diputado nacional y médico Bernardo Biella, el cual busca facilitar que las familias puedan decidir la internación de un adicto incluso contra su voluntad. En una charla profunda con el Licenciado Nicolás Rallé, se analizó esta iniciativa bajo la premisa de que el amor y la preocupación familiar deben ser herramientas para restablecer la salud de un paciente que ha perdido su autonomía. Según el especialista, el proyecto cuenta con un trasfondo de bienestar integral, entendiendo que las familias suelen agotar todas sus estrategias y herramientas de contención antes de llegar a este punto extremo, encontrándose frecuentemente con la barrera legal de no poder actuar si el afectado no presta su consentimiento.

Para comprender por qué un adicto no puede decidir por sí mismo, el Licenciado Rallé explicó que en la salud mental existe una distorsión donde la realidad subjetiva del paciente no coincide con la realidad objetiva; alguien puede escuchar voces o ver cosas que no están ahí, y aunque para el resto no existan, para el sujeto tienen un carácter de realidad absoluta debido al lenguaje y la afección que lo atraviesa. Esta "nubosidad" en el juicio se refuerza con la raíz etimológica del término adicto, que proviene del latín addictus y significa "esclavo por deuda". Bajo esta lógica, el profesional cuestionó cómo se le puede exigir una decisión libre a quien, por definición, es un esclavo de su consumo, comparando la situación con la antigüedad, donde un esclavo no tenía posibilidad alguna de decidir bajo ningún contexto.

Ante la inquietud de cómo guiar a un amigo o familiar que asegura tener el control de la situación y rechaza la ayuda profesional, el especialista distinguió tres estados críticos: el uso, el abuso y la dependencia. Mientras que el uso puede ser recreativo y el abuso implica riesgos graves de intoxicación, la dependencia es el punto de no retorno donde el sujeto está "tomado" por la sustancia y no logra la abstinencia por cuenta propia. En estos casos, donde la palabra "convencer" pierde efecto, el entrevistado recomendó estrategias de confrontación visual, como pararse con la persona frente a un espejo para que observe el deterioro físico real que la sustancia ha provocado en su imagen, ya que la salud mental a menudo no se logra magnificar hasta que el daño es evidente a los ojos.

La entrevista también abordó la creciente visibilidad de las adicciones en todos los ámbitos sociales y la respuesta que debe dar el sistema de salud. El Licenciado Rallé instó a la audiencia a acudir a las guardias de los hospitales de alta complejidad ante cuadros de urgencia o emergencia, donde especialistas y enfermeros capacitados en salud mental deben brindar respuesta. No obstante, lanzó una dura crítica institucional al señalar que el sistema falla cuando no logra dar contención a una persona en crisis, advirtiendo sobre el riesgo de mezclar en un mismo espacio a pacientes anestesiados por el consumo con otros en estado de euforia o enloquecidos. Finalmente, destacó la importancia de dispositivos de prevención y tratamiento complejo para abordar un malestar que está cruzando a toda la sociedad de manera alarmante.

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