
Orgullo Oranense: El Corso Color recibió el aval provincial y ahora va por el apoyo que se merece
Locales09/02/2026 Belén CazónEl Corso Color de Orán volvió a demostrar este fin de semana por qué es el espectáculo más imponente del norte argentino. Con un despliegue que no dio respiro y que mantuvo el circuito vibrando hasta las 3:49 de la mañana, la cuarta y quinta noche no solo fueron un éxito de convocatoria, sino también de prestigio: la visita de la Ministra de Deporte y Turismo de la Provincia de Salta puso un sello de oficialidad que la comunidad esperaba hace tiempo.
Un reconocimiento que debe transformarse en beneficios
Para Pablo Mealla, la entrega de la placa que reconoce al Corso por su aporte invalorable a la preservación de la cultura y el espíritu festivo es un paso valioso, pero no debe quedar solo en un cuadro de honor.
"Celebramos que por fin la Provincia ponga el ojo en Orán con promoción y cartelería, pero la expectativa ahora es que esto traiga un apoyo más concreto", señaló Mealla durante la entrevista.
El referente recordó que el crecimiento exponencial del evento ha sido, hasta hoy, fruto del esfuerzo municipal y, sobre todo, del bolsillo de los propios bailarines y directores. El objetivo es claro: que el reconocimiento se convierta en herramientas, infraestructura y recursos directos para que los artistas puedan seguir elevando la vara sin que el costo económico recaiga exclusivamente sobre sus hombros.
Un prestigio que trasciende fronteras
El orgullo de Mealla se fundamenta en la capacidad de atracción que tiene el carnaval oranense. Mientras otros festivales luchan por mantenerse vigentes, el de Orán atrae a turistas de lugares tan distantes como Suiza o Corrientes, quienes quedan maravillados con nuestras comparsas autóctonas, un tesoro cultural que descoloca a los visitantes por su autenticidad y fuerza.
El nivel es tan alto que hoy Orán exporta talento: municipios vecinos contratan a nuestros DJs, coreógrafos, modistas y maquilladores para intentar replicar el "estilo Orán". Este fin de semana, incluso agrupaciones de Jujuy, como los Diamantes Jujeños, pagaron sus propios gastos de traslado y sonido solo por el prestigio de pisar nuestro suelo. "Eso es lo que tenemos que valorar: lo que para nosotros es común, para el de afuera es un sueño cumplido", reflexionó Mealla.
El desafío final: El aplauso como motor y recompensa
Para que el Corso siga creciendo, Mealla sostiene que el último eslabón es la respuesta del público. Con un jurado que tendrá una tarea "dificilísima" debido a la paridad estética y el nivel profesional de los conjuntos, el aliento de la gente se vuelve el combustible necesario.
Excelencia artística: Se han pulido detalles logísticos y el sistema de sonido ha mejorado notablemente para ofrecer un show de primer nivel.
El pedido al vecino: "Todo ha mejorado: los diseños, los maquillajes, la organización. Ahora falta que el aplauso del público esté a la altura de los artistas", sentenció, invitando a la comunidad a dejar de lado la mirada crítica para fundirse en el festejo.
El mensaje final es de unidad y superación: si la Provincia ya reconoció formalmente que Orán es el corazón del carnaval, es el momento de que ese orgullo se sienta en cada palma de la tribuna y que el respaldo económico provincial llegue para premiar tanto sacrificio, belleza y tradición.






