

A diferencia de otras novelas de los últimos mercados de pases de Boca, la de Santiago Ascacibar fue fugaz, rápida, decidida. Y con final feliz, también en contra de las más recientes. El volante jugará en el Xeneize, tras el acuerdo al que arribaron este martes por la mañana los clubes. Y en las próximas horas ya será tiempo de la revisión médica y de la firma del contrato, según lo confirmó ya la cuenta oficial del nuevo destino del Ruso.
Todo lo resuelto fue a partir de dos certezas: que el jugador quería ponerse la azul y oro y que Juan Román Riquelme esperó el momento justo para ir en busca de cerrar el pase del año, una definición que le sienta bien al traspaso del símbolo del campeón del fútbol argentino a un rival directo, tanto en materia local como en la Copa Libertadores.
El acuerdo involucra un vínculo entre Boca y Ascacibar por el término de cuatro años, que se formalizará en la tarde del mismo día del anuncio, una vez que el jugador cumpla con los exámenes médicos de rigor. Y ya a partir de entonces, quedará a disposición de Claudio Ubeda para ser uno más del plantel.
¿Cuándo se sumará al grupo? No está claro, primero por las obligaciones a resolver en estas horas, que muy probablemente le impedirán entrenarse en la última práctica previa al partido del miércoles junto a sus nuevos compañeros. Y con esa competencia en el medio (nada menos que contra el Pincha que acaba de dejar), seguramente el jueves termine siendo el día de presentación en sociedad, ya de cara al encuentro del domingo 1 de febrero ante Newell's en la Bombonera.







